El local, microcuento

El local no era nuestro, es verdad, pero en algún sitio teníamos que meternos a fumar nuestros porrillos, a tomarnos unas litronas y, si había suerte, a montárnoslo. Total, el sitio estaba abandonado y hecho mierda, allí no molestábamos a nadie, ¿qué coño? No, no éramos okupas, porque no vivíamos allí, aunque sí, alguna noche…

Diplomacia, relato

La ejecución era inminente. Tendría lugar en el jardín de la mansión. Su momento había llegado, la falta era imperdonable. Condujeron al hombre a través de una hilera de grandes piedra ornamentales y le obligaron a arrodillarse. Lo habían maniatado a la espalda. Los sirvientes obedecieron las órdenes y rodearon al hombre de cubos llenos…